NOTICIA URGENTE PARA LOS CRIADORES DE GALLOS DE NICARAGUA Y EL MUNDO
Comunicado ante el Ante-proyecto de Ley de Protección y Bienestar de los Animales. Proyecto de ley en el que se pretende alcanzar la prohibición de las peleas de gallos además de otros deportes de cultura popular como las corridas de toros este comunicado fue enviado por El Sr. Mario Tapia director de la revista “Gente de Gallos” revista que además aportar al rescate de nuestra cultura he historia de nuestros pueblos también aporta a la gallística nacional y mundial Nuestro amigo Mario es representante de Nicaragua ante la Sociedad Mundial Protectora del Gallo de Combate (SMPGC) y dicho comunicado esta dirigido especialmente a los criadores de gallos de combate de Nicaragua.
Es importante que los criadores de gallos de Nicaragua empiecen a organizarse sea en clubes, grupos afines, dueños de galleras y coliseos gallísticos pues es necesario pronunciarse y apoyar para evitar que se prohíba un deporte de cultura popular como son las peleas de gallos es necesario que en cada rincón de nuestro país estemos atentos a defender nuestros derechos y al llamado de apoyo que necesite nuestro amigo Mario.
Animo Mario que aquí esta tu gente de gallo para apoyarte.
Las peleas de gallos son parte de nuestra cultura popular
Atte.: Lic. José Martí Rosales Rodríguez
Propietario de la web: www.gallonica.com
Jinotega 5 de Noviembre 2009
UN DERECHO CULTURAL
Masatepe, 24 de Octubre de 2009
Mario Tapia
“Todo acto que implique la muerte innecesaria de un animal es un crimen contra la vida”: texto del Artículo 6, acápite 5, del Ante-proyecto de Ley de Protección y Bienestar de los Animales.
Hoy, según el Código Penal si un nicaragüense comete un crimen, es un homicidio. Con esta nueva Ley, cualquiera que mate un gato, un cascabel, un cerdo, un caballo, un toro o un gallo también lo será. Una Ley que conserve nuestra fauna es urgente y necesaria y la apoyaremos, porque hay quienes están depredando nuestra fauna. Pero no apoyaremos una aberración jurídica y fanática ajena a la idiosincrasia de los nicaragüenses.
Cuatro años han pasado desde cuando el diputado liberal Wilfredo Navarro Moreira, se prestó como canal para introducir un “Proyecto de Ley de Protección y Bienestar de los Animales”, la cual no prosperó en esa ocasión.
Conocí al diputado Navarro jugando fútbol en la liga de ascenso en los años 70, cuando vivía en el barrio popular “Monseñor Lezcano” de Managua. Nunca lo he visto entre la gente humilde que asiste a una gallera, mucho menos ahora que vive en “Las Nubes”. Uno de los ídolos liberales de Wilfredo, es el General José Santos Zelaya, y por lo visto, ignora que fue un gallero como miles y miles de nicaragüenses de todos los colores políticos.
El viernes 23 de octubre, a las cinco y media de la tarde, el diputado Carlos García, Presidente de la Comisión del Medio Ambiente, me envió una invitación y el nuevo Proyecto de Ley sobre el tema para que dé mis aportes y puntos de vista como gallero al Proyecto de Ley, el próximo 29 de este mes, en el “Salón del Conocimiento del Banco Mundial”, en Ofiplaza.
Quiero decir, antes que todo, que me siento orgulloso de ser aficionado al deporte de los gallos (y ser parte de toda esa gran logia gallera de Nicaragua y del mundo), así también por recoger sus tradiciones y costumbres, y revivir la memoria histórica de los pueblos olvidados de Nicaragua.
Siempre quise ser abogado, profesión hermosa y liberal, pero la vida y la necesidad me hizo periodista en la universidad de la vida. Llegar allí, a tratar de escribir y analizar este Proyecto de Ley y sus 74 artículos, sería tarea titánica, sobre todo, cuando los “Vividores de los animales”, durante cuatro años, y con sus millones, han hecho proselitismo fascista y racista. Han metido la cabeza, las manos y patas en el anteproyecto desde su creación. Han hecho creer a algunos diputados que Nicaragua es New York o Suecia.
Gracias a Dios y a los galleros, en Nicaragua los gallos no están en extinción, al contrario, hoy en día existen centenares de miles de nicaragüenses que crían, alimentan y tienen uno de los mejores gallos del mundo, gracias a la pasión y el trabajo por la cría de sus aves.
Los galleros vemos en las peleas de gallos, más allá del enfrentamiento de dos aves de combate. Miramos en ellos: casta, sacrificio, trabajo, pundonor, belleza y arte de combatir.
Todos los animales que existen en el planeta viven, comen, caminan, crecen y se trasladan en hato, piara, manada, bandada, rebaño o jauría. Los GALLOS DE COMBATE, NO. Se matan. Si no fuese por el trabajo y la paciencia de los galleros, los gallos de pelea ya se hubieran extinguido en Nicaragua y el mundo. Todos los galleros, tanto ricos como pobres, cuidan desde su nacimiento los 365 días del año sus gallos, gallinas y pollos sin descanso.
William Shakespeare dijo: “La belleza (igual la crueldad) está en los ojos del que mira”. Para los galleros no hubo, no hay, ni existirá sadismo en las peleas de gallo. No en balde el General de Ejércitos griego Temístocles, entrenaba a sus tropas con el ejemplo de lucha y gallardía de los gallos de combate.
Estos mal llamados dirigentes de “Liberación Animal”, no condenan la violación de los derechos humanos en el mundo. Mucho menos LA ZOOFILIA (las prácticas de las relaciones sexuales de humanos con animales) que se practican en Europa y otras partes del mundo.
Sin embargo, hoy quieren venir a darnos una cátedra de cultura con un Proyecto de Ley fuera de contexto de nuestra realidad cultural, social y económica. Quien ha estado detrás de este Proyecto es un ciudadano uruguayo que “vive de los animales”, es activista del movimiento fascista “Liberación Animal”, y se cobija como “protector de los animales”.
Según me dijo textualmente el diputado Carlos García, este individuo lo tiene “loco” presionando todos los días. Dicen que trabaja como profesor de una universidad de Managua, pero de lo que vive realmente es del proselitismo del movimiento de “Liberación Animal”.
Este peligrosísimo movimiento fascista está catalogado por el FBI como terrorista. El movimiento se llama “Derechos de los Animales”, del cual su padre y creador, Peter Singer, señala en su libro “Liberación Animal” que:
“La cristiandad es nuestro enemigo. Si los derechos animales van a tener éxito, debemos destruir la Tradición Religiosa Judea Cristiana.
“El hombre es el animal más peligroso, destructivo, egoísta y no ético sobre la tierra”.
“No somos superiores. No existen distinciones claras entre nosotros y los animales”
“El tratamiento humano (de los animales) es simplemente sentimental, es una protección de simpatía”.
“La vida de una hormiga y la vida de mi hijo deben ser tratados con el mismo respeto”.
El Proyecto de Ley, en otro de sus articulados, señala que: “Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad de trabajo, a una alimentación reparadora y a reposo”.
De aprobarse así este proyecto de Ley, sería peligrosísimo y violaría los derechos humanos fundamentales, individuales y colectivos no solamente de los galleros, sino de todos los nicaragüenses.
Es necesario comprender la diferencia entre BIENESTAR ANIMAL Y DERECHOS DE LOS ANIMALES; son dos conceptos opuestos. Hablar de derechos de los animales es UNA ABERRACIÓN FILOSÓFICA, ya que todo derecho EXIGE y demanda una obligación. Así, el primer derecho “DEL HOMBRE” que es el DERECHO A LA VIDA, del cual se desprenden todos los demás derechos. NO incumbe, ni puede incluir a los animales, pues estos no pueden COMPRENDER estas “obligaciones”, y así, por ejemplo, un tigre se come un venado y el felino no entiende sobre la vida del venado, y, por lo tanto, no puede RECLAMAR este derecho para sí mismo.
Los animales tienen un LUGAR Y PROPÓSITO en la naturaleza y en la cadena alimenticia y ecológica, ese lugar y ese propósito (NO DERECHO) debe ser respetado por el ser supremo de la creación EL HOMBRE, porque así, al mismo tiempo, defendemos nuestro derecho a la vida y garantizamos la existencia armoniosa de nuestro mundo y su entorno.
De lo anterior, se desprende y defendemos nuestro derecho a la “utilización del GALLO DE PELEA como patrimonio cultural -INTANGIBLE- de los nicaragüenses, amén del lugar y el propósito de esta especie (aves de combate) a su existencia y preservación que sólo se ha mantenido y logrado a través de los criadores de gallos.
Otro artículo de este proyecto, señala: “Todo animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del ser humano, tiene derecho a vivir y a crecer al ritmo y en condiciones de vida y de libertad propias de su especie”.
Toda actividad en el mundo debe y tiene que ser regulada. No necesito ser analista jurídico para plantear aquí, que de aprobarse este Proyecto de Ley, tal como está, los ANIMALES quedarían mejor protegidos que los seres HUMANOS en Nicaragua.
En un país como el nuestro, empobrecido, con 240 mil niños trabajando y mendigando para ayudar a sus padres a subsistir, a lo que se suman el desempleo y falta de trabajo. ¿Con qué derecho viene este extranjero y sus patrocinadores de los “DERECHOS DE LOS ANIMALES Y LIBERACIÓN ANIMAL”, a meterse bajo la sombra de bondadosos y cariñosos nicaragüenses que aman sus animales, y los manipulan para que sean activistas de una ley fuera de nuestra realidad? ¿Qué derecho tiene este uruguayo nazi-fascista de venir a trastocar y querer cambiar nuestra realidad cultural?
Las peleas de gallos tal vez no les gusta a algunos nicaragüenses, y están en su derecho de no gustarles (porque en gusto no hay nada escrito), pero también tienen derecho los miles de miles de galleros nicaragüenses que les gusta las peleas de gallos como una COSTUMBRE y TRADICIÓN CULTURAL, tradición que la misma Carta de los Derechos Universales de las Naciones Unidas y la UNESCO protegen, pues nadie puede ser discriminado por color, raza, situación económica, religión, cultura o TRADICIÓN.
Quiero recordar, que la COSTUMBRE jurídicamente está por encima (o a la par) de la Ley. LAS COSTUMBRES impulsan las leyes, y es obligación de los diputados proteger las TRADICIONES.
El Artículo 41 de este proyecto, también indica: “El sacrificio de los animales deberá ser humanitario conforme a las normas oficiales establecidas y deberá constar con la debida autorización de la autoridades competentes”.
Según el artículo anterior, da como un hecho que hormigas, cucarachas, ratones, cascabeles, tarántulas, tiburones, pirañas, piojos, niguas, caimanes, garrapatas, hienas, son sinónimo de los seres humanos y deben ser eliminadas “humanitariamente” ante la presencia y mirada de los activistas de “LIBERACIÓN ANIMAL”, la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua, Sanidad Animal y una “universidad” como garantes.
Lo más delicado, es que de aprobarse este proyecto de ley, la Policía Nacional actuaría de oficio con una sola denuncia por cualquier “amigo” o activista de “Liberación Animal”, o enemigo que acuse a cualquier ciudadano nicaragüense de matar, o maltratar a un animal, so pena de pagar multa y enfrentar juicio penal.
Menos mal que sabemos que existen muchos diputados que tienen más de cuatro dedos de frente y que estamos seguros que no se van a dejar instrumentalizar, aprobando este Proyecto de Ley así como está, pues es una ABERRACIÓN fuera de la realidad y del contexto nicaragüense.
Aunque muy bien sabemos que estos mal llamados “defensores de los animales”, son especialistas en tratar de corromper autoridades con sus millones de dólares que manejan desde sus cuentas bancarias en Estados Unidos y Europa. No se equivoquen, lo han hecho en los Estados Unidos apoyando las campañas electorales de sus fichas.
De aprobarse esta Ley tal como está proyectada, dejaría a LOS ANIMALES CON DERECHOS QUE NO DEBEN TENER Y A LOS NICARAGUENSES MÁS DESPROTEGIDOS.
Masatepe, 24 de Octubre de 2009
Cortesía de: www.gallonica.com